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Artículos, reflexiones

La teoría del genio de Kant

En este artículo resumo el concepto de genio que propone Immanuel Kant según su teoría estética.

Kant y los límites de la razón

El gran proyecto filosófico de Immanuel Kant (1724 – 1804), concebido por él mismo como una mera propedéutica para un ulterior estudio y sistematización de la Razón humana, queda esbozado, fundamentalmente, en sus tres obras capitales: Crítica de la razón pura, Crítica de la razón práctica y Crítica del juicio.

En la Crítica de la razón pura, el filósofo hace un estudio sobre los límites de la razón. Como consecuencia, supedita la razón al campo de la ciencia, es decir, al conocimiento de la naturaleza. (Quedan fuera de la razón, pues, los dominios metafísicos del alma, del mundo y de Dios).

En la Crítica de la razón práctica, por su parte, trata de construir un sistema ético basado en la razón y en la voluntad. (No olvidemos la época ilustrada en que vive Kant y los aires revolucionarios que soplan en Europa).

Así las cosas, pareciera que ambas obras abordan reinos autónomos: por un lado, los límites de la razón y la supeditación a las leyes de la naturaleza; por otro, el voluntarismo político y social y, en último término, la libertad.

Es en la Crítica del juicio donde Kant abordará la relación entre ambas conceptualizaciones anteriores, cuya síntesis será el desempeño de la libertad humana en el contexto de la naturaleza, o, expresado como interrogante: ¿es posible la libertad? ¿cómo, y en qué ámbito, se da?

La obra de arte como reino de la libertad

La obra de arte, mediada por el sentimiento, será esa “tierra media” donde el sujeto desempeñe su libertad: el artista no solo aplica las leyes científicas propias de la naturaleza, sino que “está instaurando algo en el reino de la naturaleza que esta por sí sola no habría podido llegar a desplegar”. Esto da pie a la reflexión estética en el proyecto trascendental kantiano. Como indica Molina Flores (2001, p. 26):

La creatividad artística […] consiste precisamente en eso: en la transformación del mundo natural en un mundo artificial, generado a priori por el genio, ya que en el mundo natural la libertad es imposible, porque todo acontecimiento está inmerso en una cadena de condiciones y es resultado de ellas. Así se otorga a la naturaleza una nueva vida que procede de su libertad y que da como resultado la belleza, consistente precisamente en ese traslucirse la libertad en el mundo por obra y gracia del poder creador del artista.

Mas ¿qué es belleza? “Belleza es la expresión de ideas estéticas”, esto es, la capacidad de una obra artística para comunicar universalmente “algo” que el lenguaje, el concepto, no puede expresar. Algo es bello porque comunica, a priori, con validez universal. Los conceptos del entendimiento no entran en el terreno de las ideas estéticas, por lo que el entendimiento hace de “freno” para una imaginación que, a su vez, actuaría ininterrumpidamente hasta el infinito sin un entendimiento que la regule.

Teoría del genio de Immanuel Kant

La síntesis entre el entendimiento y la imaginación, esto es, entre la regla (concepto) y la libertad subjetiva, se plasma en la teoría de Kant sobre el proceso de creación artística, o teoría del genio.

En ella, Kant define al genio como el talento innato que da la regla al arte (Crítica del juicio, parágrafo 46: “arte bello es arte del genio”). El genio, así,

  1. es un talento que produce sin reglas a priori, esto es, que su creación es necesariamente original;
  2. sus obras han de ser ejemplares, servir de guía y modelo;
  3. el genio no puede conocer sus procedimientos creativos, sino que da la regla como si de la naturaleza se tratara; y
  4. mediante el genio se expresa la naturaleza, esto es, las reglas del arte bello.

El genio es, pues, un sujeto que actúa de acuerdo con reglas desconocidas. Dichas reglas se plasman primeramente en su obra y, por extensión, en su personalidad: existe la obra bella, que es la obra del genio.

El sujeto creador

Es clave en Kant la emergencia del sujeto como sujeto creador. En él, como hemos visto, se supera el mecanicismo de la naturaleza con la libertad; la naturaleza se expresa mediante el genio, pero, según Kant, la obra bella (la obra del genio) es superior a la naturaleza por dos motivos: en primer lugar, por su potencial expresivo; en segundo lugar, por su actualización de las reglas de la naturaleza.

De esta forma, entendemos al sujeto creador como el individuo capaz de “crear, expresar, comunicar y contemplar belleza” y no como un mero individuo aislado. Así, “la tarea eterna de la estética es que el sentimiento de todos se acompase con el de cada uno en particular” (Molina Flores, 2001, p. 54-55).

Bibliografía

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