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‘Lítost o fluir…’: el sufrimiento y la salvación

Lítost o fluir…, de Paula Aparicio Cejudo, es un libro que se define por sus ausencias. La fluencia a que se refiere su título supone, más que una exploración poética de tal sentimiento, una constatación de su distancia y la sed exasperada de su caudal. El yo poético se sabe en el abismo, conoce su limitación y pretende desligarse de ella; aspira a fluir, esto es, acomodarse a los ritmos del no-sufrimiento, de la no-escisión entre el cuerpo —lo necesario y condicionado— y el espíritu —lo posible e infinito—.

Esta tremenda lucha del interior puede leerse, por ejemplo, en el poema «El centro de la Tierra»:

[…]
He excavado un túnel con la cuchara del café hasta encontrar la separación de las placas tectónicas
y gritar que no puedo seguir porque me quema,
las antípodas responden que me queda poco y vocifero envuelta en una bocanada de humo
«ya no puedo más».

El alma yace invadida por una pesadez intrínseca, una restricción viscosa que le impide elevarse sobre sus padecimientos, como refleja el poema «Fotosíntesis férrea»:

Tiemblo
y mis raíces se sacuden hasta tirarme del tiesto,
el frío me ha secado, congelado y ya no vivo
ni me siento viva
aunque algo todavía lata dentro de mí
quizá oxidado
exceso de hierro,
óxido en mis venas que corroe hasta la tierra que gotea infecciosa;
barro hasta en las vías de servicio que no llevan a ninguna parte,
películas en color sepia sobre cómo curar árboles heridos
o cómo tratar las heridas del tétanos.

Mas, después de todos los esfuerzos frustrados, vislumbraremos una progresiva recuperación de la luz interna. Conforme avanzan las páginas, germina la vida como lo hacen las flores: sencilla, natural, sin artificio ni pretensión. Fluyendo. Pues solo un alma que ha padecido el sufrimiento más descarnado puede cantar versos tan límpidos como: «De mi vientre nacerá la luz / que desapareció de la Tierra hace tiempo», o tan diáfanos como «A veces desearía poder ver la ciudad desnuda». La conciencia puede volver a los días dorados («Hija de la molinera, / sal de nuevo a jugar conmigo») para cuya evocación es la poesía un camino excepcional.

Estamos, en fin, ante un libro de penetrante hondura espiritual, linde y contienda entre lo sagrado y lo nocivo, que supone un distanciamiento de lo kitsch y una reelaboración de la maldición poética desde una sensibilidad, postura y lenguaje contemporáneos.

Lítost o fluir...
Un libro de Paula Aparicio Cejudo

Sobre la autora

Paula Aparicio nace en la pequeña ciudad de Toledo en el otoño del noventa y ocho. Desde pequeña le gustó leer, escribir y dibujar, durante años acudió a clases de baile y hasta actuó en un par de funciones de teatro escolares.

Aunque parece que las artes llamaban a su puerta, siempre estudió y se decantó por las ciencias durante su etapa de instituto y bachillerato, durante las cuales siguió escribiendo.

Su primera opción fue estudiar bioquímica, que empezó al acabar el instituto.

En 2018 reunió un puñado de sus poemas y autopublicó su primer libro Тоcка: Toska, la intraducible palabra rusa. Después participó en diversos concursos y fue seleccionada en varias antologías del portal literario Diversidad Literaria; siempre siguió escribiendo, siendo Lítost o fluir… un compendio de su segundo y tercer libro.

Actualmente cursa el grado de Psicología en la UNED, su vocación desde temprana edad, y está escribiendo su cuarto poemario.

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