En guerra con la piel
2.50€ – 16.00€ IVA incluido
Título: En guerra con la piel
Autora: Lucía Guerrero
Ilustración de cubierta: William Turner, Snow Storm (1842)
ISBN: 979-13-87827-06-9
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Descripción
«La literatura tiene que parecerse a la vida por la simple razón de que vamos a ella huyendo, corriendo, no con paso tranquilo y consciente».
Doce autores que se subieron al ring de la escritura a luchar contra ellos mismos, y cuyos combates, con sus luces, con sus inextinguibles luces, siguen vivos y a disposición del que quiera presenciarlos a través del milagro de la lectura.
- Pódcast de José Antonio Díaz sobre ‘En guerra con la piel’
- «La lectura se convierte en una fiesta». Reseña de Jorge Morcillo
- «Un viaje al corazón de la Literatura y de la Humanidad». Reseña de Rosa Estañ Homs
Información adicional
| Formato | Papel, Digital |
|---|---|
| Editorial | Niña loba |
| Colección | Ensayo y no ficción, 7 |
| Páginas | 152 |
| Tamaño | 148 x 210mm |
| Encuadernación | Rústica con solapas |




Thomas (propietario verificado) –
Acabo de leer En Guerra con la piel.
¡Nunca estuve tanto tiempo delante de un espejo!
Hasta doce veces, las mismas que ensayos contiene el libro. Me he tenido que detener y preguntarme porque estos escritores tan diversos, y a la vez tan iguales, podían saber de mi si ni siquiera me conocían.
A cada uno de ellos, los elegidos por Lucia Guerrero en esta ocasión, la autora, le he hecho la misma pregunta: ¿Quién soy? Y todos, absolutamente todos, se han atrevido a decirme la verdad, esa que yo oculto ante los demás por si la supieran y me abandonaran.
Todos tenemos silencios, asignaturas pendientes, ausencias que duelen y zonas oscuras y el libro nos las descubre con mucha literatura, con mucha psicología y todo cargado de ese estilo metafórico en el que cada párrafo, por breve que sea, te deja sin aliento esperando el siguiente.
El libro pregunta y responde. Esa es parte de su grandeza. Y uno al leerlo, lo entiende, aunque
te obligue a contactar con esas tinieblas que nos atormentan.
Rosa Estañ Homs –
El libro «En guerra con la piel» impacta por su mensaje profundo, auténtico y certero. Lucia, la autora, usa el lenguaje para ahondar en los personajes de esos libros que ella devora, saborea , desnuda, acaricia y llega al néctar del sentimiento, del corazón. Domina la palabra con una maestría singular, de modo que cada capítulo te produce un vértigo mezcla de placer y asombro. Me declaro rotundamente fan de Lucia.
Rosa Estañ Homs –
Excelente
laura –
Me ha encantado «En guerra con la piel».
Es un verdadero privilegio para mí poder disfrutar de un puñado de páginas preñadas de tan buena literatura.
Es una maravilla la forma de escribir tan personal que tiene la autora.
Es extraordinario el alto nivel de conocimientos que habitan estos relatos, mezcla de filosofía, psicología, biología…, pero sobre todo, de auténtica literatura.
Me ha conquistado no solo la amplitud y riqueza de lo que cuenta, sino también, y especialmente, el cómo nos lo cuenta, que es a lo que yo llamo ARTE.
Es toda una aventura sumergirse en sus páginas, donde uno queda atrapado por la magia y la agudeza que hay en ellas.
Muchas gracias, Lucía, por ese arte y esa generosidad que derrochas
Daniel Almazán Aguilar (propietario verificado) –
El libro va más allá de la experiencia literaria, volviéndose un viaje psicológico e incluso físico que te cautiva desde que lo abres. Lucía, en un juego de virtusismo lírico, sabe llevarte con maestría a los lugares en los que se halla la verdad más profunda: a veces halagüeña, otras incómoda, pero siempre bella. Desconocía a algunos de los autores, pero Lucía los retrata tan bien que ahora los conozco como si hubiera estudiado su obra.
Un ensayo imperdible, ejemplo de una escritura creada con amor y detalle. En definitiva, de lo único que merece ser llamado literatura.
Paqui –
Espectacular!!!
Mis más sinceras felicitaciones a la escritora de este magnífico libro
Patricia –
Es un libro para todos, los que leemos menos aprendemos de muchos de los escritores que va acercándonos la escritora y los que leeis más os gustará ver a los escritores desde los ojos de Lucía, la escritora. Necesario libro.
Alicia –
A partir de ahora «En guerra con la piel» ya tiene un sitio en mi mesita de noche. Se ha convertido en un libro de cabecera. Interesante, diferente, sorprendente, de un lirismo en prosa que asombra, magistralmente narrado, donde cada metáfora es una invitación a la reflexión. Autores, para mi desconocidos como David Vann, Edna O´Brien o John Updike conviven en él con clásicos como Dostoyevski, invitándome todos ellos, de verdad, a que pasee por las páginas de sus libros. Yo no puedo esperar, ya me estoy calzando. Lo recomiendo.
Mari Carmen –
Me faltan estrellas para poder expresar lo mucho que he disfrutado leyendo este libro. Tengo el privilegio de haber conocido la magnifica herencia de los escritores homenajeados y la escritura tan original y tan sabia de la autora: ¡Pura prosa poética! ¡¡¡Mi Enhorabuena!!!
Albert –
¡Brutal, brutal, brutal! Tenía ganas, muchas ganas, de leer este primer libro de esta granadina que cambió algo más que mi visión de la literatura: El sentido de mi vida. La descubrí a través de sus ensayos subidos a internet y me sorprendió, a mis ochenta y pico de años – a mí que apenas ya si me sorprendo por nada- por esa capacidad que tiene de embellecer cualquier folio que toca.
Y entonces -como se dice en los cuentos- me puse los ojos para “leer solo lo que hay que leer”: A ella.
Necesitaba que alguien me preguntara como estoy, no por la lumbalgia, el insomnio o las migrañas que padezco, no, sino por las heridas que me produce la lectura. ¿Es que nadie se da cuenta de que la literatura hiere? -Lean si no a John Updike y observen su piel-.
Y eso hace este libro, de esa manera tan libre, tan original, tan sabia, tan distinta, tan única… Doce ensayos con matrícula de honor, ya sean de ciencias o letras, por qué “En Guerra con la piel” hay mucho conocimiento científico, mucha literatura y mucha psicología -precisamente esta materia nos la descubre Jonathan Franzen y no Wilhelm Wundt. Y además calificados en el santuario panhelénico de Delfos, en el Parnaso, con un tribunal “tan duro” como Erató “La amorosa” musa madre de la poesía, Calíope “La de la bella voz”, una de las nueve ninfas que personifica la poesía y Terpsícore “La que deleita en la danza” como musa de la Poesía ligera, todas tan cercanas al amor.
Todos los ensayos, desde Cormac Mc Carthy a David Foster Wallace, todos con bisturí, hirientes donde nos estampa contra la vida, y no hay error, y sin embargo inventados con el mejor de los bálsamos, las palabras de la autora.
Uno se extasía, ya no leyendo sus textos, sino con solo mirarlos y es que leer, lo que se dice leer es esto. Debiera ser lo básico que se nos enseñara en primaria.
Lucía dice tanto con frases tan cortas, que no necesitan más añadido. Por eso está la Pizarnik entre sus homenajeadas y es que leer “mata”.
Todos aprendimos a escribir en la escuela, pero solo ella y unos pocos como Primo Levi, prisionero de sí mismo o António Lobo Antunes, que lo hace con el pensamiento, saben narrar, arriesgar y describir llevándonos al más profundo de nuestros mundos. Como nos dice ella en el ensayo Dirty Realism: “La única medida de un buen escritor es la cantidad de riesgo que asume en cada libro, y no la espectacularidad de la puesta en escena. Las veces en que el autor se suelta de manos, y no el atrezzo”. Solo relatan los que tienen duende y ella lo tiene, -como Dostoievski- espectacular en la prosa que maneja, ya que además de profunda, está cargada de una lírica que poquísimos escritores manejan, ese don solo lo regala el cielo.
Dicen que Alejandro de Antioquía, después de realizar La Afrodita de Milos -la Venus- le cortó los brazos, porque en una mano llevaba una manzana, de la que no se tiene explicación, y en la otra un libro desaparecido; pues puede que ese libro acaba de reencarnarse, es “En guerra con la piel” donde habla, grita y ama una niña loba.
Si yo tuviera que reclutar lectores para este libro pondría este anuncio: “Expedición Brutal”, cuyo objetivo es atravesar, por primera vez página a página, el universo de los sueños. Cómo no amar a esta escritora, cómo no ir de su mano al infierno de los libros, anunciado así. teniendo a estos doce compañeros de viaje.
Se trata, también, de un libro duro, difícil pero imprescindible, manejado con ese lirismo que atrapa, que engancha, que invita a leer a cualquiera de los homenajeados o a releerlos. La ciencia y la poesía o la poesía y la ciencia… y todo descrito con esa sensibilidad y esa intelectualidad que posee.
¡Qué bonito su quejido, su reclamo orgánico, su hambre, su sed, su sueño!
Un libro al que hay que entrar descalzo, para separar lo público de lo privado, con un gran respeto, para no manchar las letras, que como caramelos en la boca del alma, reposan sobre el tatami, para entrar en el hogar de estos doce valientes escritores que lo habitan en esas páginas que se empujan entre si para estar en primera fila, para verte cuando apareces y te tumbas boca arriba para mirarlas, para saludarlas, para quererlas mientras la guerrera, la Guerrero, anda agarrada a los sonidos de los pájaros, para no caerse, para no estrellarse. No como otras, al parecer ciegas, que se han estrellado en esta guerra, esa será su guerra, porque en este libro puede verse todo, incluso hasta lo que los ciegos no ven. Tolkien quita los vendajes.
Alguna debe buscar “Un puto lugar donde enterrar a un muerto”. Valga como alegoría.
Cuanta belleza ¡Sin desperdicio! Aunque se hable de soledad o de frio o de orfandad como alude Edna O´Brien y es que Lucia Guerrero ha conseguido que la distancia entre lo que uno lee y lo que uno ama desaparezca, porque así se siente uno con su lectura: Mirando la vida. Leyéndola uno no se puede morir y si sucede uno tiene que volver a la vida, para seguir leyéndola y recuperar la vida perdida, la vida no vivida.
Gracias por las verdades que narra y como nos las narra, con esas frases lapidarias que hace vernos en el espejo al que se miran también Bukowski o David Vann.
En definitiva, un libro que se lee lentamente y que no se olvida nunca, que no solo se relee, sino que no se sabe cómo parar de leerlo.
Quisiera, por último, buscar una palabra que signifique lo máximo. La R.A.E. dice inmejorable: “Que es muy difícil o imposible de mejorar por resultar muy bueno”. Así es este “En guerra con la piel”
Larga vida “escriptora”, imploramos más tus escritos, tus libros.
Bal –
«En Guerra con la piel» es algo más que un libro. Es una invitación pasional a adoptar la lectura como una forma de vida. En este libro no vale tocar el agua con la punta del pie para medir la temperatura. La autora nos agarra del cuello y nos arroja sin miramientos a la piscina de su universo. Es un libro escrito desde la pasión, y que se salta todas las convenciones. Es casi una biografía literaria donde Lucía nos invita a entrar en su universo literario y nos permite asistir a esos momentos epifánicos de encuentro con una serie de autores clave en su vida.
Además del contenido, magnífico, del libro, este rezuma pasión a borbotones, e invita al lector a (re)descubrir una serie de autores y sus obras, y a poner la literatura en conexionaros con la vida.
Creo que el libro pude disfrutarse igual por iniciados y no iniciados a la obra de los autores incluidos. Yo personalmente no conocía la obra de muchos de ellos, y el libro me ha servido de puerta de entrada a sus libros.
Felicidades Lucía por este libro y tu pasión.
Super recomendable.
Paolo –
¡Muito bom! A esta escritora tendría que estar publicándola Anagrama, Seix Barral o Mondadori. Deseando leer el próximo.
Ramón Hidalgo –
Pienso que en nuestra sociedad la mayoría de comunicaciones entre los individuos son falsas, cómplices, de máscara a máscara. La comunicación real, del ser profundo de una persona al ser profundo y real de la otra, es tan poderosa (y, por tanto, tan peligrosa) que cambia algo en las dos personas. Tu libro, Lucía, creo que viene a demostrar que esta comunicación no tiene por qué ser, obligatoriamente, presencial.
J.Sebastian –
He leido este libro hace poco, por recomendación de un amigo escritor al que le ha encantado. Había leído previamente otros títulos de la editorial, pero hay un abismo entre «En guerra con la piel» y esos otros libros. ¡Nivelazo! Cien por cien recomendable, Esta autora dará que hablar.
Ramón Hidalgo –
El tema del poder, que Lucía toca con tanto acierto a lo largo de su libro, es muy central e importante en la psicología humana. Para mí poder (Enel sentido negativo del término) es cualquier cosa que un ser humano pueda usar para obligar a otro ser humano a hacer algo que, en realidad, no quiere hacer, o a dejar de hacer algo que sí desea hacer. Están las formas obvias de poder: dinero, jerarquía, edad, posición social, fuerza física, belleza, privilegios, etc. Como dice la sabiduría popular: «si quieres saber quién es Paquillo, dale un carguillo». Pero también hay formas más sutiles, menos evidentes, aquellas que nos permiten manipular al prójimo a través de sus prejuicios, sus sentimientos de culpa, sus condicionamientos, sus creencias, y cualquier otra característica que resulte útil para ello. Todos hemos ido probando y desarrollando distintas formas de poder a lo largo de nuestra vida como estrategias de supervivencia, ya que nacemos totalmente dependientes de otros. Pienso que la mayor dificultad para el cambio psicológico es el miedo a perder la forma de poder que tal cambio nos haría perder. Se puede decir que la vida es un juego en el que hay que empezar a jugar sin conocer las reglas (éstas deben deducirse por el resultado de las jugadas). La primera regla tiene que ser: «el juego es obligatorio», nadie puede escapar a él, pues incluso el abandono voluntario del tablero de juego es una jugada. La segunda regla podría ser: «todos intentamos hacer trampas». Y el poder sería una de las trampas más universales, un intento de escapar del miedo. Pero las trampas nunca salen bien, incluso cuando parece que salen bien. Porque toda forma de poder tiene un precio, nos sitúa en un nivel distinto al de la otra persona, y, así, la comunicación real (que sólo es posible entre personas que están en el mismo nivel) no puede darse. Y si no hay comunicación real, el otro es un extraño, que, inevitablemente, nos genera incertidumbre y miedo, con sus secuelas de tensión, ansiedad, etc. Alguien dijo: «lo que se conquista a la fuerza debe mantenerse a la fuerza». Por eso cualquier privilegio daña en los dos sentidos, evidentemente al de abajo, pero también al de arriba. Hay que estar en medio de la batalla desnudo, armado sólo con el amor, el arma más poderosa. Pero, para ello hay que haber atravesado todos los miedos, el amor es, siempre, un paso más allá del miedo.
Miguel Luján (propietario verificado) –
Acabo de leer «En guerra con la piel», de Lucía Guerrero, un libro muy bien escrito que, con pasión, nos habla precisamente de lo que puede ser leer.
La autora, que se declara gran lectora, ha elegido de su biblioteca, que debe ser inmensa, algunos libros que le entusiasman y unos cuantos escritores que le seducen para animarnos, con su prosa tan intensa, a que también nosotros vayamos a la búsqueda incesante de esos libros, complejos y bello, que han de sacudirnos. Los títulos y los nombres que Lucía Guerrero nos entrega se convierten, al mismo tiempo, en sugerencias por si queremos disfrutar con ella, y pensar con ella…
Y todo esto lo hace de una manera atractiva y original, apoyándose en unos conocimientos literarios, y psicológicos y científicos, sin duda vastísimos, y con un lenguaje muy rico, muy ágil y lleno de fuerza.
Sirvan estas líneas para felicitar a la autora por su libro y a la editorial por su publicación, tan cuidada.
Blanca (propietario verificado) –
Tras terminar el libro «En guerra con la piel», escribo esta breve reseña para, por un lado, recomendar su lectura, y, por otro, felicitar a la autora y a la editorial.
En el libro, Lucía Guerrero, con un estilo personal, accesible y directo, nos contagia su gran pasión por la literatura, tema presente, de una forma u otra, en todos los ensayos.
Además de ofrecernos enriquecedores comentarios acerca de una amplia selección de escritores y mostrarnos su modo de entender la literatura, la autora nos hace partícipes de sus conocimientos de psicología, biología o medicina, y comparte su opinión sobre temas muy diversos.
En definitiva, animo a la lectura de este libro tan interesante.
Maria M. –
Guerra con la piel es un libro con una carga emocional muy importante, un analisis del ser humano, du pensamiento y sus emociones que pone al lector en la situación de cada personaje, en el analisis de cada situación por la que pasa por la que pasa cada uno de los personajes.
Es un libro de reflexión del dolor y el sufrimiento. Un libro que te hace pensar.
Enhorabuena a la Autora.